viernes, 20 de julio de 2012

De Revallines a Grameo

¡Hola!
Hoy os voy a hablar de mi excursión a Grameo.
Mi madre y yo nos fuimos unos días a Revallines, mi pueblo, que es un pueblo de Mieres.
Es que nos quedamos allí para dar de comer a los perros y a los gatos, limpiar la casa...
La causa por la que nos quedamos allí es que mi abuelo y mi abuela (maternos) tienen algunos problemas que ahora no voy a mencionar.
Entonces, se quedaron en un piso que tienen en Mieres.
Mi madre y yo también vamos de vez en cuando a Mieres, que se sepa, aunque también va mi madrina o mi padrino.

En fin, con los perros que hay en Revallines, mi madre y yo subimos a Grameo, otro pueblo que hay arriba.

Tuve mucha suerte de llevar pantalones largos; después te enterarás de por qué.

Ahora voy a contar el viajecito:

Los perros son Cascabel, que es el hijo y Chispa, que es la madre; aunque también había otro llamado Roqui, (el posible padre de Cascabel) pero cuando mis abuelos se fueron a el piso de Mieres, un tiempo después, Roqui "se fue de excursión" y no apareció más.

Bueno, ya va:

Guía: Cascabel
Guardaespaldas: Chispa

Empezamos subiendo la cuesta grande hacia la cuadra, yo llevaba un palo para apoyarme y no resbalar.
Cascabel debió de ir por "La Escaldaína", un prado de al lado.
Después, en la cuadra, nos volvimos a encontrar.
Chispa, al principio, nos tenía miedo a todos, pero ahora iba con nosotras.

Ahora os explico por qué hay guía y guardaespaldas:
Cascabel iba delante de todos, explorando el terreno.
Y Chispa... Bueno, da un poco de nervios porque es como si oliera el culo a el último.
Si faltaba alguien, Chispa se ponía detrás de ese tal "alguien", y cuando volvía a la fila, ella le seguía por detrás, o sea, siempre quería ser la última, excepto cuando olía algo por delaante, que entonces se adelantaba.

Desde la cuadra se veían estas vistas:


Esto es mirando por donde está mas o menos Revallines.

Después, llegamos al problema.
Ahora es cuando tuve suerte de llevar pantalones largos.
¡Había "una selva"!
Es decir, que había un camino estrechito de artos, y plantas exóticas.
Yo, aún así, me pinché un par de veces.
Pero la mayoría de las plantas las apartamos con el palo.

Ah, y antes de "la selva", llegamos a "Los Corrales"; otro prado.
Allí hicimos una pausita.

Luego, subimos una cuestita de rocas, suerte que no estaban mojadas, porque si no resbalaríamos mucho.

A continuación, llegamos a Grameo, pero no seguimos más allá, sólo estuvimos en el mirador.
Estas eran las vistas hacia la izquierda según tu punto de vista:


Y abajo a la derecha:


En esta foto de aquí arriba se muestra Bustiello, otro pueblo de Mieres.
Después, hicimos otra pausa en unos bancos que habían allí.
Y luego volvimos a casa.

¡Fue una excursión muy guay!


Ahora os pongo algunos consejos que se me ocurrieron al escribir esta entrada:
1.-Lleva siempre un palo por si las moscas.
2.-También sería necesario llevar una cámara de fotos con batería suficiente.
3.-Ir con un perro que vaya delante, eso sí, no hace falta un guardaespaldas.
4.-Llevar una botella de agua, eso si que es necesario.
5.-Y ten cuidado de que el/los perro/s no se peleen con otros.

¡Hasta la próxima, lectores!




                                                                    

2 comentarios:

  1. Bonito artículo y bonitas fotos . Estás hecha toda una aventurera.

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